viernes, 8 de octubre de 2010

Rodrigo Curipán: La reunión con Milton Juica fue "satisfactoria e importante"

Mientras se desarrollaba la cita, cerca de 30 estudiantes universitarios y secundarios hicieron una manifestación a las afueras de Tribunales.

por La Tercera - 07/10/2010 - 13:24 
Como "satisfactoria e importante" calificó el vocero de los presos mapuches de Angol, Rodrigo Curipán, la reunión que sostuvo con el presidente de la Corte Suprema, Milton Juica, en el Palacio de Tribunales. El representante de los presos que todavía se mantienen en huelga de hambre llegó acompañado de los voceros Víctor Queipul y Jorge Huenchullán y  del abogado Jaime Madariaga.

"Nos hemos trasladado hasta el Poder Judicial para podernos entrevistar con su presidente don Milton Juica y en base a eso hoy día nos vamos con una sensación de que nos escuchó y que compartió nuestra decisión", señaló Curipán a la salida de la reunión.

El vocero junto a sus acompañantes se mostraron abiertos a dialogar y señalaron que esperan que esta sea la señal correcta por parte del Estado Chileno en relación a las reivindicaciones que tienen que ver principalmente con la devolución de tierras en las cercanías de Temucuicui y Angol, además de las modificaciones a la ley antiterrorista.

Mientras se realizaba la reunión, cerca de 30 estudiantes universitarios y secundarios manifestaron en las afueras del Palacio de Tribunales en apoyo a la causa mapuche e intentaron entrar al edificio. De inmediato fueron desalojados del recinto luego de que rompieran las vallas que resguardaban el lugar, según consigno canal 24 Horas.

La Tercera

jueves, 7 de octubre de 2010

Rechazan dar libertad provisional a prisioneros mapuche en Cañete


Oct 07, 2010 Durante esta jornada el Tribunal de Cañete rechazó otorgar la libertad provisional a ninguno de los 18 procesados por distintos hechos relacionados a la resistencia mapuche en la zona del Lleu Lleu.

En la audiencia de revisión de medida cautelar, los defensores solicitaron a los jueces la libertad provisional con los argumentos de que los comuneros no representan un peligro para la sociedad, de que ya han sobrepasado el tiempo establecido para su prisión preventiva, que se extiende por cerca de 18 meses, y que recién vienen saliendo de la huelga de hambre que sostuvieron por 82 días.
Además los abogados de los comuneros encarcelados en Lebu, Concepción y Temuco, recordaron al Tribunal que el Gobierno se comprometió a reformular las querellas que habían interpuesto bajo Ley Antiterrorista, pasándolas a la ley común.
Ante ello, el fiscal antimapuche Andrés Cruz, dijo que el Gobierno y el Parlamento si han llegado a algún arreglo con los prisioneros mapuche, ese acuerdo no puede intervenir en el actuar del Ministerio Público y sus fiscales, puesto que la Ley 18.314 que castiga “las conductas terroristas” goza de buena salud, está vigente y no ha sido modificada.
9 de los mapuche procesados en esta causa, que agrupa el enfrentamiento con la comitiva del fiscal Elgueta y varios incendios en Lleu Lleu, bajaron la huelga de hambre que continuaron 14 hermanos, por haber llegado a un acuerdo con el Gobierno.

Ya realizada la preparación de juicio oral, la fecha para el inicio del mismo está fijada para el 8 de noviembre.

Comunero que continúa en huelga de hambre en Puerto Montt sufre descompensación

Jueves 7 Octubre 2010
Publicado por Camila Álvarez
 
Uno de los comuneros que siguen en huelga de hambre en la sede de la CUT en Puerto Montt, sufrió una descompensación debido a una baja de presión cuando salió a apoyar una nueva marcha en solidaridad con los 14 mapuches que aun siguen en huelga en la cárcel de Angol.

Diego Montiel Paillan, comunero mapuche que vino desde Hualaihué a sumarse a la huelga de hambre que lleva adelante el lonco Eric Vargas Quinchaman, sufrió una fuerte descompensación en momentos en que salía a apoyar una marcha por las calles de Puerto Montt.

A la sede de la CUT, llego personal del Samu del Hospital Base para revisar su estado de salud, dejándolo con suero fisiológico.

Por su parte, Adan Marileo, dirigente mapuche, señalo que esta es una nueva muestra de que las demandas que llevan adelante son legitimas poniendo en riesgo día a día la vida de los huelguistas.
Diego Montiel Paillan decidió seguir adelante con la huelga de hambre, a pesar de esta complicación medica, ya que según él y su familia, la problemática mapuche debe ser solucionada en toda su magnitud.

Radio Bío-Bío

miércoles, 6 de octubre de 2010

El problema para el gobierno chileno continúa ¿POR QUÉ 14 MAPUCHE SIGUEN EN HUELGA DE HAMBRE?

"Se depone la huelga de hambre que comenzó hace 83 días, en las cárceles de Concepción, Lebu , Valdivia y parte de los presos de Temuco, ya que aún quedan tres comuneros en esa penitenciaría que mantienen su posición de huelga. Además están los diez presos de la cárcel de Angol y un menor detenido en el Centro de Internación Provisoria del Sename, en Chol Chol. Esta es la situación post acuerdo firmado con el gobierno"

PRESOS POLÍTICOS MAPUCHE AÚN EN HUELGA DE HAMBRE

CARCEL DE ANGOL:
1.- Victor Llanquileo Pilquiman
2.- Fernando Millacheo Marin
3.- José Queipul Huaiquil

HOSPITAL DE VICTORIA:
4.- Victor Hugo Queipul
5.- Felipe Huenchullan Cayul
6.- Camilo Tori Quiñinao
7.- Eduardo Osses Moreno
8.- Alex Curipan Levipan
9.- Carlos Huaiquillan Palacio
10.- *Waikilaf Cadin Calfunao

CARCEL DE TEMUCO:
11.- Hugo Melinao
12.- Cristián Levinao
13.- Sergio Lican Levio

CARCEL DE CHOL CHOL:
14.- Luis Marileo Cariqueo
El acuerdo menciona que el gobierno ha promovido reformas a la Ley Antiterrorista y a la justicia militar y que esta voluntad de cambio forma parte de su programa de gobierno y “responde a convicciones y principios democráticos previstos en nuestro ordenamiento jurídico, el que se inspira en nuestra Carta Constitucional, normas del derecho internacional, de los derechos humanos, y el Convenio 169 de la OIT, así como en recomendaciones de organismos internacionales”.

Los presos que se niegan a aceptar un acuerdo con el gobierno argumentan que los proyectos enviados al Congreso, no constituyen mejoras sustanciales a la legislación vigente y siguen sin cumplir con las recomendaciones y decisiones de la comunidad internacional orientadas a garantizar el justo proceso a los mapuche .

En ese sentido, las modificaciones a la Ley Antiterrorista, tienden a perfeccionar su aplicación y no garantiza de que no se vuelva a aplicar a la protesta reivindicativa mapuche, tal como lo recomienda el Relator Especial de la ONU, James Anaya, de tal manera que estos conceptos y penalidades propuestos en la reforma a la Ley, no se ajustan a las exigencias internacionales.

El acuerdo estima no perseverar en la querella terrorista. Sin embargo, el retiro de las querellas por parte del ejecutivo no cambia la actual situación procesal de los presos. En ese sentido le corresponde al Ministerio Público pronunciarse si serán recalificados por el derecho penal común, de otra manera, no tendrá el efecto esperado por los presos y sus familias.

La otra modificación a la Ley - según el acuerdo- es sobre enjuiciamiento de civiles por parte de tribunales militares, esta permitirá evitar el doble juzgamiento de los presos mapuche, pero seguirá administrando la justicia en los delitos que cometan agentes policiales en contra de civiles. En definitiva cuando un policía cometa un delito, será la justicia militar quien procese y de sanción, no la justicia civil como lo exige el derecho internacional.

Este un tema muy preocupante para los defensores de derechos humanos, considerando la represión cometida por parte de Carabineros y Policía de Investigaciones en contra de las comunidades, situación que ha atentado continuamente contra los derechos humanos, mientras que las sanciones a agentes del estado que ha provocado la muerte a comuneros mapuche han quedado en la impunidad.

En estos últimos años han sido muchas las denuncias a los organismos internacionales sobre el tema de la violencia aplicada por las policias a las comunidades, entre ellas: secuestro e interrogatorios a niños, allanamientos sin órdenes judiciales, denuncias de torturas y malos tratos a los presos, etc.

Otro de los temas que preocupa a los presos de Angol y a quienes los defienden es que el hecho de mantener la figura del testigo protegido, que a pesar de que con las modificaciones a la Ley se pueda contrainterrogar, atenta contra el debido proceso, ya que en la mayoría de las acusaciones del Ministerio Público se basan en testimonios de testigos sin rostros, que a pesar de que finalmente la Justicia considere esas pruebas inconsistentes, el preso ya habrá pasado muchos meses encarcelado.

En un comunicado público los presos de Algol aclaran que esta movilización para ellos nunca tuvo un fin judicial, independientemente del hecho de que esperan un juicio justo en donde se compruebe su inocencia, Explican “el fondo de esta huelga de hambre tiene que ver con lo que nosotros esperamos para el futuro de nuestro Pueblo Nación Mapuche. Las distintas comunidades mapuche seguirán luchando por el derecho al territorio, seguirán defendiendo nuestro derecho a vivir como mapuche y negándose a ser asimilados por la cultura chilena, lo que acarreará nuevos conflictos con la justicia chilena”.

Sostienen que mantendrán la huelga de hambre hasta las últimas consecuencias, mientras el Estado no de solución a los puntos planteados al inicio de la movilización.

Ante esta situación el problema para el gobierno chileno continúa, por un lado no ha solucionado totalmente la huelga de hambre y no han quedado claras las formas de solución del problema de fondo, que es la devolución de las tierras que ancestralmente reclaman como suyas las comunidades de la Araucanía.

Marta Guerra M.

Movimiento G80

Declaración del Observatorio Ciudadano ante el término de la huelga de hambre mapuche

Ante el término de la huelga de hambre de presos mapuche en algunos penales del sur del país
Observatorio Ciudadano, 4 de octubre de 2010


Ante el término de la huelga de hambre de los presos mapuche que se encuentran recluidos en las cárceles de Concepción, Lebu, Valdivia y Temuco el pasado 1 de octubre, y la persistencia de dicha huelga por parte de 10 presos mapuche en la cárcel de Angol y de un niño mapuche en el Centro de Internación Provisoria de Chol Chol, dependiente del SENAME, el Observatorio Ciudadano se hace un deber señalar a la opinión pública lo siguiente:
1.- Valoramos el acuerdo logrado entre el gobierno y la mayor parte de los presos mapuche, lo que permitió el levantamiento de la huelga que sostuvieron por 82 días.
Reconocemos, sin embargo, las insuficiencias que este acuerdo tiene en relación a las demandas que originaron la huelga de hambre y manifestamos nuestra preocupación por los presos que aún mantienen esta medida. Como organismo de derechos humanos, valoramos la vida e integridad física como bienes jurídicos fundamentales, por lo que instamos al gobierno a desarrollar en forma urgente un diálogo directo con los presos mapuche de la cárcel de Angol y del CIP-CRC de Chol Chol, de modo que se pueda lograr un acuerdo que de respuesta también a sus demandas por un justo proceso.
2.- En el acuerdo suscrito por el gobierno, éste decide no perseverar en las querellas por delitos terroristas que se presentaran en su contra “bajo la administración de la Presidenta Bachelet”, estableciendo que “no tiene la convicción que los hechos por los que se les ha imputado… puedan seguir siendo calificados como conductas terroristas”. Por lo mismo, el gobierno manifiesta su disposición a desistirse de tales querellas y a replantear tales acciones bajo las normas del derecho penal común.
Asimismo, valoramos el reconocimiento que el gobierno hace en dicho acuerdo, en el sentido de que al suscribirlo se orienta y fundamenta su decisión, entre otros aspectos, en las normas del derecho internacional de los derechos humanos, el Convenio 169 de la OIT, así como en las recomendaciones de los organismos internacionales, lo que pone de manifiesto su adhesión y compromiso con ellos hacia el futuro.
Consideramos que el reconocimiento de los derechos humanos y de los pueblos indígenas sientan las bases para una revisión más profunda de las reformas legales necesarias para enfrentar las demandas de esta huelga, y orientar así cambios institucionales y culturales que el país necesita para enfrentar una nueva relación con sus pueblos originarios.
3.- Igualmente relevante es la disposición manifestada por las partes de generar un mecanismo, con la participación de Monseñor Ezzati, para hacer seguimiento y garantizar el cumplimiento de los compromisos contenidos en el acuerdo. Asimismo, en este acuerdo el gobierno manifiesta disposición a gestionar acciones para seguir avanzando en la búsqueda de soluciones a diversos temas que preocupan a la “causa mapuche”, y concuerda con los presos mapuche en que “éste sea el inicio de una relación apropiada en el marco de la cual se fundará un nuevo trato con el pueblo mapuche.” Se trata de acuerdos que pueden marcar un nuevo rumbo en el tratamiento que la autoridad ha dado a la fecha al pueblo mapuche, cuyas deficiencias han quedado en evidencia con la huelga de hambre.
4.- Lamentamos, sin embargo, que a este acuerdo se haya llegado tan tardíamente. Ello obedeció a la negativa prolongada del gobierno a desarrollar un diálogo directo con los presos mapuche en huelga de hambre para buscar una solución a sus demandas; a sus equívocos intentos iniciales de aplacarla por la vía de desconocerla socialmente; buscar la alimentación forzosa de los huelguistas; y a la confusa convocatoria que el Presidente Piñera hiciera a las organizaciones mapuche para desarrollar un diálogo sobre una materia que en nada decía relación con las demandas de los huelguistas, el Plan Araucanía, en momentos críticos para su salud y su vida. También ello se debió a la inconducencia de las propuestas legislativas formuladas, también tardíamente por el ejecutivo, para garantizar un juicio justo a los mapuche en huelga de hambre de conformidad a lo demandado por ellos legítimamente.
5.- Al respecto debemos señalar que los proyectos enviados al Congreso Nacional y hasta ahora aprobados por sus cámaras, no constituyen mejoras sustanciales a la legislación vigente y siguen sin cumplir con las recomendaciones y decisiones de la comunidad internacional orientadas a garantizar el justo proceso a los mapuche y a la población civil en general.
En efecto, el proyecto de ley antiterrorista que fue discutido y aprobado por el Congreso Nacional mantiene conceptos y penalidades que no se ajustan a las exigencias de un estado de derecho, como es el caso de los delitos en contra de la propiedad, incluyendo el delito de incendio, como delitos terroristas.
El proyecto de reforma corta a la justicia militar, en tanto, si bien permitirá evitar el doble juzgamiento de los presos mapuche, no contempla el que los delitos que cometan militares y agentes policiales en contra de civiles –que se relacionan con las denuncias de violaciones a los derechos humanos producto de la militarización en algunas comunidades- sigan siendo de competencia de la justicia militar, sin dar cumplimiento a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en contra del Estado de Chile en el caso Palamara, que ordenó poner término a dicha competencia.
Estas tramitaciones en el Congreso evidencian las dificultades que el país tiene para avanzar en el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y los derechos humanos, lo que será un serio escollo para construir una nueva política pública que responda a las preocupaciones de la “causa mapuche” como expresa el acuerdo. Dando muestras el parlamento de no estas a la altura de un país que necesita perfeccionar su democracia.
7.- Si bien no todas las legitimas demandas de los presos mapuche han sido atendidas a través del acuerdo suscrito, y persisten varios de los problemas que les llevaron a la huelga, se han verificado avances significativos a favor de un abordaje más profundo de los problemas que afectan la convivencia entre el Estado, la sociedad chilena y los pueblos indígenas en el país, en especial con el pueblo mapuche. Ello, a través del reconocimiento de las injusticias históricas de las que han sido objeto por parte del Estado; del tratamiento discriminatorio que les ha afectado, incluyendo el trato discriminatorio ante la justicia; de los déficit que el país tiene en esta materia; y de la necesidad de desarrollar una política pública consistente, con miras a abordar su realidad histórica y presente, asegurando sus derechos colectivos como pueblos así como los derechos individuales de quienes los integran, conforme a los lineamientos internacionales de derechos humanos que en el acuerdo recién suscrito el gobierno reconoce como orientadores de su acción.
8. – Valoramos el rol de facilitador del dialogo desarrollado por la iglesia católica, en particular por monseñor Ezzati, el que contribuyó, de manera determinante a un acercamiento entre el gobierno y los presos mapuche, y al acuerdo que logró poner término a la huelga en los penales antes señalados.
Valoramos, asimismo, la amplia y diversa solidaridad y las acciones públicas que se desarrollaron en torno a la huelga de hambre en gran parte del país. Sin duda, lo prolongado de este ayuno permitió a miles de personas conocer la realidad de los mapuche y expresar su apoyo, abriendo un nuevo espacio para el diálogo intercultural del cual todos nos debemos hacer responsables para su continuidad.
9.- Finalmente, valoramos el que los medios de comunicación nacionales, que por largo tiempo han ignorado y/o desinformado sobre la realidad y problemas de los pueblos indígenas, sobre lo que erróneamente ellos mismos han dado en llamar “el conflicto mapuche”, en la etapa final de esta huelga de hambre hayan dado una importante cobertura a ésta y a los problemas subyacentes que la motivaron, abriéndose a la inclusión de la perspectiva de las organizaciones del pueblo mapuche como no había ocurrido en el pasado.
El acuerdo logrado entre el gobierno y los presos mapuche en los penales señalados abre puertas para un nuevo escenario que, de persistir en el tiempo, permitiría avanzar en la generación de nuevas formas más justas y armoniosas de convivencia interétnica en el país basadas en el reconocimiento del otro y en el respeto mutuo.

martes, 5 de octubre de 2010

Comunicado Publico prisioneros Politicos Mapuche en Huelga de hambre

COMUNICADO PÚBLICO

Los Prisioneros Políticos Mapuche de la Cárcel de Angol, ante las comunidades y organizaciones mapuche, opinión pública en general, señalamos lo siguiente:



Estando en conocimiento de que los huelguistas mapuche de las cárceles de Concepción y Temuco han depuesto la huelga de hambre iniciada hace 83 días y que dicha actitud obedece a un acuerdo firmado con el gobierno, decidimos mantener la huelga en base a los siguientes argumentos:

· El acuerdo menciona que el gobierno ha promovido reformas a la Ley Antiterrorista y a la justicia militar y que esta voluntad de cambio forma parte de su programa de gobierno y “responde a convicciones y principios democráticos previstos en nuestro ordenamiento jurídico, el que se inspira en nuestra Carta Constitucional, normas del derecho internacional, de los derechos humanos, y el Convenio 169 de la OIT, así como en recomendaciones de organismos internacionales”. Esto es completamente falso. Las reformas propuestas por el gobierno siguen atentando contra derechos humanos fundamentales, entre ellos, el debido proceso, el derecho a la intimidad, el derecho de defensa, y en lo que respecta a la Justicia Militar, la reforma sólo beneficia a los uniformados, ya que aumenta las penas de los delitos que se cometan en su contra, otorgándoles más protección para actuar con impunidad como ya lo hacen actualmente en las comunidades mapuche. Respecto a la Ley Antiterrorista, las modificaciones tienden a perfeccionar su aplicación y no hay garantías de que no se vuelva a aplicar a la protesta social mapuche, tal como lo recomienda James Anaya, Relator Especial de la ONU para el tema indígena.

· El retiro de las querellas por parte del Ejecutivo no cambia en nada la actual situación procesal de los huelguistas. A este respecto, corresponde al Ministerio Público pronunciarse respecto de las causas que se siguen en contra de nuestro pu peñi, en el sentido de aclarar públicamente que los delitos que se imputan en base a la Ley Antiterrorista serán recalificados a los tipos penales comunes. Respecto del ejecutivo, esta actitud sólo puede ser interpretada como buena fe.

· No validamos tampoco el hecho de que se siga manteniendo la figura del testigo protegido en las modificaciones propuestas por el gobierno y que se agregue además el agente encubierto y el informante. Dichas figuras continúan atentando contra el debido proceso, ya que en la mayoría de los procesos seguidos en contra nuestra, la única prueba son los dichos de este testigo, quien además es un delincuente, pues asegura haber participado en los hechos y que además recibe un sueldo por parte del Ministerio Público, lo que hace dudar de la imparcialidad y veracidad de su testimonio. En el Territorio de Malleco, este testigo ha hecho acusaciones al azar, respecto de familias emblemáticas dentro de la lucha territorial.

· Lamentamos que los presos de Concepción y Temuco no hayan tenido la claridad y el newen suficiente para mantener esta movilización. No compartimos su postura, pero la respetamos.

· Aclaramos ante la opinión pública que esta movilización, en lo que a los prisioneros políticos mapuche de Angol respecta, nunca tuvo un fin judicial. Independientemente del hecho de que esperamos un juicio justo en donde se compruebe nuestra inocencia, el fondo de esta huelga de hambre tiene que ver con lo que nosotros esperamos para el futuro de nuestro Pueblo Nación Mapuche. Las distintas comunidades mapuche seguirán luchando por el derecho al territorio, seguirán defendiendo nuestro derecho a vivir como mapuche y negándose a ser asimilados por la cultura chilena, lo que acarreará nuevos conflictos con la justicia chilena.

En base a estos motivos, decidimos mantener nuestra huelga de hambre, hasta las últimas consecuencias, para que el Estado de solución a los puntos planteados al inicio de la movilización.

Hacemos un llamado amplio a organizaciones y comunidades mapuche, como también a los organismos internacionales, a seguir apoyando la huelga de hambre.

Jose Queipul Huiaqui, Carcel de Angol.

Victor Llanquileo Carcel de Angol

Fernando Millacheo Marin Carcel de Angol

Felipe Huenchullan Cayul Hospital de Victoria

Victor Hugo Queipul Millanao Hospital de Victoria

Huaikilaf Calfunao Cadin Hospital de Victoria

Camilo Tori Quiñinao Hospital de Victoria

Alex Curipan Levipan Hospital de Victoria

Eduardo Oses Moreno Hospital de Victoria

Carlos Huiaquillan Palacio Hospital de Victoria.


Prisioneros Politicos cárcel de Angol

Hospital de Victoria



Domingo 03 de Octubre de 2010

lunes, 4 de octubre de 2010

La Justicia tiene su hora


Por Juan Pablo Cárdenas

Cualquiera sea el desenlace de la prolongada huelga de hambre de los presospolíticos mapuche, su testimonio resultará fundamental en la lucha por lademocratización del país y la necesidad de que Chile, su legislación e instituciones velen efectivamente por los derechos humanos. Quienes han arriesgado su vida a tal extremo han logrado sacar al país de su letargo político y despertar la sensibilidad de millones de chilenos respecto del estado de injusticia que afecta a nuestro pueblo fundacional, así como volver a concitar la solidaridad internacional que nos ha acompañado en tantos momentos cruciales en nuestra historia.

Su ejemplo nos ha recordado que es siempre la movilización social la que obtiene los cambios. Que no son las promesas, ni las negociaciones políticas las que alientan la justicia social. Que todo cambio nace de la lucha, la protesta callejera, el enfrentamiento franco con los poderes retardatarios. Y que todo compromiso, en este sentido, siempre entraña arrojo, riesgo, sinsabores e, incluso, tragedias sociales.

Es en esta constatación que se entiende (aunque no se explica) que desde el primer día del gobierno de Patricio Aylwin se haya aplicado una política destinada a desactivar la organización social y silenciar a los medios de comunicación realmente comprometidos con una democracia genuina. Como nos confesara el Embajador de Noruega en la época, tal administración encargó incluso a una Comisión Especial viajar a Europa a demandar la suspensión de toda ayuda a las ONGs , diarios y revistas que habían encendido la protesta y las demandas que pusieron término a la Dictadura Militar. Es también en este cometido de adormecer las conciencias que se explica la debilidad del mundo sindical y estudiantil después de 20 años de post pinochetismo, cuanto que todavía siga vigente la Constitución del Dictador, la aberrante Justicia Militar, así como la llamada Ley Antiterrorista, en realidad un terrorífico cuerpo legal para neutralizar el descontento y aplastar las justas demandas de los excluidos y oprimidos.

En la indolencia y complicidad política de estas dos últimas décadas es que el Presidente Lagos agrega su rúbrica a la de Augusto Pinochet para sacralizar una Carta Fundamental que se prometió derogar con una Asamblea Constituyente. Es lo que explica, también, que el gobierno de Michelle Bachelet haya demandado a los dirigentes mapuches por una Ley que prometió nunca aplicar, pero a la cual se rindió por las presiones ejercidas por la centro derecha para extremar la represión en contra del justo levantamiento de la Araucanía. Los mismos que ahora, desde La Moneda y el Parlamento, se ven forzados a reconocer que la lucha mapuche es justa y que sus acciones no son terroristas.

La unidad y firme resolución de los mapuche tiene, por cierto, descontrolado al conjunto de la clase política. Ni el Ejecutivo, ni el Parlamento se muestran en capacidad de resolver el conflicto planteado por nuestra etnia principal y la resolución heroica de sus líderes. Es más, la Iglesia Católica ha debido reconocer su fracaso mediador o “facilitador”, como eufemísticamente se ha llamado a los esfuerzos de un obispo por avenir al gobierno y a los presos políticos en huelga de hambre. Junto con el reconocimiento que algunos prelados ya hacen en cuanto a que la misión de la Iglesia no es la búsqueda de la mediación o componenda sino el compromiso evangélico con la causa de los pobres y discriminados.

En la búsqueda de una solución digna es que debe ser el Poder Judicial el que intente ahora concebir una solución. Sobre todo cuando consta el repudio que le merece al propio Presidente de la Corte Suprema la vigencia de tribunales militares y que estos se permitan, para colmo, juzgar a los civiles. O cuando sabemos que en privado tantos jueces reconocen que les repugna aplicar la Ley Antiterrorista vigente, cuerpo legal reñido con el derecho internacional, como tantas veces se le ha representado al Estado chileno.

Nada podría limpiar más la imagen del Poder Judicial que la posibilidad de intervenir ante el fracaso de las instancias políticas. Sobre todo si se considera que lo que exigen los presos políticos mapuche no es impunidad, sino juicios justos y ajustados al debido proceso. Una posición más que prudente si se la compara con los despropósitos que han sufrido en los dos siglos que cumple nuestra pretendida república y en otros tres de colonialismo y guerra fratricida en contra de los que ya estaban aquí antes e la conquista española.